En Chile, la alfabetización digital se presenta como un elemento crucial para el cierre de brechas sociales y la promoción del desarrollo inclusivo en la era tecnológica. No se trata solo de enseñar a las personas a usar dispositivos o navegar por internet; es una cuestión de dotar a la ciudadanía de competencias críticas y reflexivas para un manejo seguro, ético y efectivo de las tecnologías digitales. Este proceso es fundamental para que todos los ciudadanos puedan participar plenamente en la sociedad contemporánea, accediendo a oportunidades educativas, laborales y sociales.
La realidad chilena muestra un alto acceso a internet, superando el 90% de la población, pero que solo el 54% cuenta con habilidades digitales básicas. Esta brecha de competencias digitales implica un riesgo de exclusión social para los grupos más vulnerables, especialmente adultos mayores y sectores con menor acceso a recursos educativos tecnológicos. Por ello, el Estado y diversas organizaciones están impulsando programas integrales que promueven la alfabetización digital como un derecho para todos.
Los programas implementados en Chile abordan la alfabetización digital desde la educación básica hasta la inclusión de adultos mayores. Ejemplos como el Plan Brecha Digital Cero 2022-2025 reflejan el compromiso gubernamental para mitigar las desigualdades digitales. Además, iniciativas comunitarias y educativas promueven no solo habilidades técnicas, sino también el desarrollo del pensamiento crítico respecto a la información en línea, fomentando la seguridad en internet, la protección de la privacidad y la prevención del ciberacoso.
La alfabetización digital tiene un efecto multiplicador: mejora el acceso a mejores empleos, facilita la participación ciudadana y protege a las personas contra riesgos asociados a la desinformación y vulnerabilidades digitales. Así, se convierte en una herramienta estratégica para la inclusión social y el desarrollo sostenible, preparando a los ciudadanos para interactuar en un entorno cada vez más digitalizado y globalizado.
Para quienes desean mejorar sus habilidades digitales, se recomienda adoptar buenas prácticas de seguridad digital, aprovechar recursos educativos gratuitos, participar en talleres y cursos especializados, y fomentar siempre el pensamiento crítico ante la información que circula en línea. El avance en la alfabetización digital es un paso esencial para que Chile alcance una sociedad más justa y preparada para los desafíos del siglo XXI.
Con este enfoque, el país avanza hacia una verdadera democracia digital donde nadie quede atrás, y donde la tecnología sea una aliada para la igualdad, la participación y el progreso social.